miércoles, 7 de abril de 2010

Mejor no levantarse de la cama

Hay días en lo que es mejor no levantarse de la cama. Hoy es uno de ellos. La muela del juicio ya dio la nota a las 7 y media de la mañana, ya auguraba un día complicado.

Mentiras por un lado, desconfianza por otro. Despistes, reproches, anhelos, añoranza, llanto... ¿Se puede sacar algo positivo? A lo mejor mañana, pero hoy no. De hecho, el dolor de cabeza ya está presente.

Como he dicho, hoy es un día para no levantarse de la cama, y como entenderéis, es un día en el que tampoco me apetece escribir. Espero poder sacar algo positivo de esto mañana. Así que...hasta entonces...

martes, 6 de abril de 2010

Una más de la familia

Es increíble como un animal puede hacer más compañía que cualquier persona. Y es que siempre se ha dicho que el perro es el mejor amigo del hombre. Los perros son fieles, cariñosos y amigos. Te escuchan y nunca te replican, se ofrecen como pañuelo de lágrimas.

He de reconocer que no soy amante de los animales en general, ni de los perros en particular. Pero adoro a mi perra. No he conocido a perro más bueno que ella. Se llama Yuva y es un collie. Tiene 13 años y está en nuestra familia desde que tenía 3 meses.

Mi hermano Pablo sólo tenía tres añitos cuando Yuva vino por primera vez a casa, y ese día la marcó. Pablo tenía un chupa chups de esos que pintan la lengua (creo que ya no existen), y le pinto el hocico. La mancha, a pesar de nuestros intentos por quitársela, se le quedó para siempre. Fue su bautizo.

Yuva es una perra muy lista y obediente. Es muy buena, cariñosa y muy agradecida. Nunca nos ha dado ningún problema, y siempre nos ha acompañado. Mi hermano Alejandro, de 6 años, se ha criado con ella, de hecho la considera una hermana y dice que se llama Yuva Gómez Caballero (como nosotros).

Tenemos miedo de lo que pueda pasar dentro de poco tiempo. Yuva es mayor, se nota que no tiene la misma vitalidad que antes, y pasa mucho tiempo tumbada, descansando. No me quiero imaginar el día en que Yuva nos deje. Desde luego, es irremplazable.

Ella es una más de nuestra "particular" familia.

lunes, 5 de abril de 2010

Alergia primaveral

Hoy es uno de esos días que no sé que contar, que tengo la mente en blanco que no sé que escribir. O quizás sea lo contrario. Tengo tantas cosas en la cabeza que prefiero pensarlas, reflexionarlas para después poder expresarme mejor.

Sea como fuere, hoy es un de esos días en lo que os voy a hablar de tortugas. Es decir, os voy a hablar de algo banal para muchos, aunque quizás otros se sientan identificados. Hoy es un día especialmente complicado para los alérgicos. Yo soy una de ellos. LLevo todo el día estornudando, con picor en la nariz, los oídos entaponados y un enorme dolor de cabeza. ¡La primavera trompetera ya llegó!

Llevo tres noches sin poder dormir por culpa del picor de garganta. Esto sumado a las pesadillas, a la incomodidad de mi cama y a las patadas de mi hermano, las noche se están convirtiendo en un auténtico infierno. Y eso que todavía no he venido lo peor: la tos seca, la falta de respiración, el uso de los aerosoles...

No es agrado de nadie estar enfermo, no poder oler ni saborear nada, no poder pensar con claridad por culpa de la cabeza que parece que va a estallar. Aún así, prefiero ser yo la que pase por un mal momento, antes que cualquiera de las personas que quiero.

domingo, 4 de abril de 2010

Yo te doy mi bendición

No suspires, mejor piensa, habla y no te calles. Grita con tus ojos, llora con tu boca y ríe con tus cicatrices. Busca lo que siempre añoraste y hazlo tuyo, protégelo, cuídalo, mímalo. Sé feliz a su lado. Yo te doy mi bendición.

Escribe lo que quieras, susurrále al oído o canta bajo el sol. Lo importante es que le hagas saber cuánto te importa, lo que realmente sientes, cuáles son tus intenciones. No temas por falsas habladurías y se valiente. Yo te doy mi bendición.

Nunca mires atrás. No sufras por lo que pudo haber sido y no fue. Planea el qué será. No fingas amor o ternura, no seas cobarde. Afronta la realidad y asume tus errores. Sé tu mismo quién se juzgue, que no lo hagan otros por ti.

Cuando, por fin, estés en paz; cuando por fin, abraces tu destino; cuando por fin, alcances tu sitio, mira a tu alrededor y pregúntate, ¿quién está a mi lado? Yo estaré allí, aunque durante el camino me hayas abandonado.

Yo te doy mi bendición.

sábado, 3 de abril de 2010

¿El fin del periodista?

Acabo de leer una noticia que me ha dejado impactada: "Éste es el primer robot periodista". En Japón han creado un robot capaz de detectar noticias a su alrededor, contrastarlas y después redactarlas. ¿Qué papel tendré yo como periodista en un futuro?

Las máquinas están sustituyendo al hombre en todas las labores, pero jamás pensé que pudiera suplantar a uno de los principales instintos del hombre: la curiosidad. Y es que un periodista es curioso, siempre busca ir más allá de la simples apariencias y descubrir qué hay en el fondo de la cuestión. Pero si ahora son los robots los que hacen este trabajo, ¿qué vamos a hacer nosotros?

Mucha gente pensará que así el periodismo será más creíble, objetivo y neutral. No intervendrá el pensamiento del redactor, y se publicaran datos puros sin ningún tipo de manipulación. Pero digo yo, ¿dónde quedará la pluralidad informativa? ¿Y la pasión por la profesión?

Por un momento me he imaginado el mundo dominado por las máquinas, como en "Yo robot". Se perderá la esencia del ser humano, con sus aciertos y sus errores. Si las máquinas empiezan a gobernar la palabra hecha pública, ¿dónde quedará la libertad de expresión?

Bueno relajémonos, no seamos alarmistas. Pensemos que se trata de una simple prueba, y que seremos nosotros, las personas, quienes seguiremos informando, con mejor o peor criterio.

http://www.20minutos.es/noticia/667671/0/robot/periodista/japon/

viernes, 2 de abril de 2010

El Circo de la Mariposa

Creo que hoy sobran las palabras. No podría explicar de mejor forma cómo debemos vivir nuestra propia vida que a través de este cortometraje. Es la historia de una vida jamás mejor contada. No os lo podéis perder.




Simples mortales


Unas sonrisas picaronas, unas miradas cómplices, unas caricias cariñosas, unas palabras amables. Varios minutos de silencio, soplos de aire nuevo enredados con viejas costumbres. Un "hasta luego" que signifca "adiós", y un "sí" que significa "para siempre".

Unos y otros. Todos juntos, reunidos, conversando, contando, explicando, recordando y planeando. Sintiéndose especial, juntos en una burbuja de humo dentro de un bar lleno a rebosar. Música de fondo. Ella nunca puede faltar, es el nexo de unión, la suave cuerda que nos ata. ¿Recordaremos este momento? Quizás. Seguro, y dentro de no mucho tiempo.

Las horas pasan, las confidencias aumentan y también la confianza. Vienen los susurros al oído, los besos desinteresdos, pero siempre con melodía. La amistad, esa tan deseada por todos y tan escasa para muchos, se convierte en la protagonista de la noche. Pero, ¿lo será a la mañana siguiente? Espero que sí.

Pero todo termina, y la vuelta a casa se hace inminente. Mejor pronto y con la cabeza en alto, que tarde y sin memoria. ¿O quizás no? La cama se convierte en el paraíso, y el sueño en el mismísimo diablo. Nos creemos héroes de la noche, dioses del buen rollo. A la mañana siguiente nos damos cuenta de que somo simples mortales.