sábado, 29 de mayo de 2010

Por nosotras

Sí, lo sé, hace varios días que no escribo. Pero es que este lunes empiezan los exámenes y ya me viene el estrés, las ojeras, los granos... en fin...cosas de ser estudiante. Pero hoy he tenido una grata sorpresa.

¡He visto a mi amiga Carla después de 2 años! La echaba muchísimo de menos, y por un momento he creído que estaba soñando. Desde que mis padres se mudaron a Cádiz no he vuleto a ir a Las Palmas y, por tanto, no la había visto. Pero este fin de semana le celebran la despedidad de soltera a la hermana y han decidido hacerlo aquí, en Salmanca. Para que luego digan que las fiestas no traen cosas buenas...

Carla es mi amiga de toda la vida, desde que tenía 4 años. La adoro porque es muy comprensiva y tiene un corazón enorme. Siempre está ahí cuando la necesitas, y siempre con una sonrisa en la cara. Eso es lo que más me gusta de ella. Ella siempre fue la loca del grupo, y yo la más sensata... no es que sea una virtud, a veces ha sido un gran inconveniente.

De pronto hoy me han venido un montón de recuerdos, muchos momentos juntas, de pequeñas, jugando durante horas y horas a las muñecas, hablando sobre chicos, preparando spaguettis con tomate y cebolla, tomando café por las tardes o viendo los vídeos de los 40 principales... Por un instante deseo volver al pasado, pero me doy cuenta de que es imposible, de que la grandeza de estos recuerdos se encuntra en eso mimso, en poder pensarlo y revivirlos en el corazón.

Gracias por venir y darme un fin de semana diferente.

lunes, 24 de mayo de 2010

Perdida

No por muhco madrugar amanece más temprano.. o sí... No suelo despertarme tarde, de hecho me gusta aprovechar la mañana, pero hoy me he levantado a horas intempestivas... ¡A las 6.30! Y es que ser una freak de Lost es lo que tiene.

Como muchas otras personas en el mundo, hoy no podía perderme el capítulo final de la serie, después de 6 temporadas, de muchas incógnitas y de haber cogido cariño a los personajes, tenía que cerrar el círculo, terminar con esta "etapa" de mi experiencia televisiva. Y he de reconocer que me ha decepcionado un poco, de hecho, la teoría que yo me había imaginado daba más explicaciones que la que los guionistas nos han ofrecido.

De cualquier forma ya ha llegado a su fin, y nos tenemos que conformar con lo que fue. En mi opinión, debemos quedarnos con las seis temporadas y no con el último capítulo.

Empecé a ver series americanas cuando llegué a Salamanca gracias a mi amigo Raúl. Nunca había visto una serie subtitulada, y ahora me parece imprescindible. Gracias a él he conocido otras muchas series que me hacen pasar un rato divertido.

Hoy he dejado de estar PERDIDA.

sábado, 22 de mayo de 2010

Los cuatro fantásticos

Eran las 11 de la mañana cuando se despertó. Justo en ese instante se dio cuenta de que ese era el día elegido. Había roto aguas. Lo más lógico habría sido ir directamente al hospital, pero no tenía dolores, además tenía otros tres hijos, así que la experiencia le llevó a pensar que todavía no era la hora.

Su familia le insistía en que lo mejor era ir al Materno. Finalmente lo consiguieron a la 1 del mediodía, pero nada hacía presagiar que aquel parto se convertiría en una larga odisea. Alejandro, que era así como se iba a llamar el bebé, no nació hasta las 4 de la mañana... ¡17 horas de parto! Vino con el cordón umbilical alrededor del cuello, pero los médicos consiguieron quitárselo.

Era hermoso, el niño más bonito que yo jamás había visto, era un ángel. No lo pude ver hasta las 12 del día siguiente, y en ese instante me di cuenta de que un nuevo tesoro había aparecido en mi vida, una nueva alegría daba sentido a mi existencia.

Y ya éramos cuatro. Los cuatro fantásticos. Los cuatro soles de mi padre. Las cuatro vidas de mi madre. Los cuatro hermanos.

viernes, 21 de mayo de 2010

lunes, 17 de mayo de 2010

Bendita imperfección

La perfección no existe. Eso está claro. Pero podemos soñar con ella ¿no? Es decir, aunque no exita, podemos pensarla, imaginarla, soñarla...pero no podemos alcanzarla. El problema aparece cuando nuestra única finalidad es llegar a ella.

Nunca estaremos contentos con nosotros mismos, siempre creeremos que pudimos haberlo hecho mejor, nunca nos sentiremos orgullosos de nosotros mismos, pues sólo nos exigiríamos más... ¿Cómo podemos cambiar esto? Me encantaría saberlo para librarme de una carga muy pesada. Me encantaría sentirme libre de cualquier sentimiento de culpabilidad por unos momentos, ser capaz de estar orgullosa de mí misma, de valorar lo que hago y aceptarme tal y como soy...

Pero esto es difícil, y más cuando tus logros se han visto como mera responsabilidad, cuando tus buenas acciones son tratadas como obligaciones, cuando el reconocimiento de tu trabajo nunca llega. Ni siquiera por parte de aquellos que te quieren... Pero lo importante es quererse uno mismo, estar seguro de lo que haces y de lo que sientes, no dejarte guiar por la envidia de nadie, y creerte alguien en este mundo... ¡Pero qué difícil es hacer esto!

Nadie me dijo que la vida de un adulto fuera tan complicada. Aunque, lo cierto, es que asumí este rol cuando todavía no me tocaba.

domingo, 16 de mayo de 2010

Otro tipo de pasión

Hoy ha sido un domingo deportivo, sobre todo, una tarde deportiva. Cinco partidos de liga y la final del Open Madrid. ¡Y todo a la misma hora! Se decidía al ganador de la liga y también los tres equipos que descenderían... Todo en 90 minutos...

Me gusta mucho el deporte, en televisión, y creo que en concreto el fútbol crea espíritu de unión, de colectivo. Los seguidores de un equipo sueñan juntos, lloran juntos, gritan juntos... La pasión que consigue este deporte no la consiguen muchas cosas en el mundo. Es algo mágico, único... Muchas personas no entienden esta admiración, y les parece ridículo "ver a 22 tíos corriendo detrás de una pelota". Les diría tantas cosas a esas personas..pero creo que perdería mi tiempo, si no se siente, si no se vive, por mucho que te cuenten nunca lo entenderás...

Desde que tengo uso de razón los domingos en mi casa era día del fútbol. Mi padre se adueñaba de la tele y lo único que se podía ver era este deporte. Al principio me quejaba, no lo veía, pero poco a poco me fui metiendo en este mundo, fui aprendiendo las reglas y admirando a los equipos y a los jugadores. Mi madre, con el tiempo, también se ha unido a este club.

Soy del Real Madrid, así que hoy no es un día de celebraciones.

viernes, 14 de mayo de 2010

Pasión


Sigo buscando, de repente, una sonrisa en una bar... Lo echo de menos, los inicios del tonteo, las miradas cómplices, las caricias escondidas, los besos furtivos, las manos temblororsas, las ganas de que vuelva el día.

¿Se podrá recuperar? ¡Quiero que vuelva! Necesito esos momentos de erotismo, un susurro que me haga temblar. Sólo quiero algo de atención y mimos. ¿Es mucho pedir?